miércoles, 4 de julio de 2012

"El día que conocí a la chica que sabía volar"

"Déjame contarte el día que conocí a la chica que llevaba rasgos de luna llena en la cara, una chica de la tierra que siempre hablaba de volar ... Una chica a la que le dolía el corazón, que aunque no lo reconociera y por muy dura que quisiera aparentar, deseaba ser querida"


Recuerdo haber salido de casa una mañana del 18 de agosto. En pleno verano y con un calor realmente duro, me apetecía pasear un rato. Había estado dando vueltas a la cabeza sobre un par de cosas y necesitaba respirar un poco así que me puse mi camisa corta azul que tanto me recuerda al cielo, el pantalón corto y de chanclas comencé mi ruta.

No tenía un lugar en mente donde ir así que deje que el viento me llevara, mientras como un tonto miraba el cielo caminando. Aquel día ni una nube se asomaba a lo largo de extenso cielo... era precioso. Caminaría absorto durante un buen rato hasta que llegue a la primera curva del camino.

Allí, al otro lado de ese mismo camino, tomando la curva, estaba la floristería de la Sª Tara. Una viejecita de unos setenta y tres años, la cual trabajaba muy duro. Decía que si no trabajara no se sentiría viva. Sabes que es lo mas adoraba de ella?, era realmente amable y siempre te sonreía al verte pasar. La salude encantado en cuanto pase a la altura de ella, la cual estaba en la entrada de la tienda colocando las flores en sus respectivos tarros. Por cierto que aquellas flores relucían estupendamente bajo el sol.


Seguí andando tranquilamente. Recuerdo haber pasado por la casa de Lía, una compañera de clase con la que me llevaba realmente bien. No pienses mal, somos amigos desde infancia pues sus padres son amigos de la familia desde hace mucho tiempo. La quiero mucho, es como una hermana. Es bastante tímida con los chicos, pero es tan linda! Quiero lo mejor para ella, y por ello me preocupo por que esté bien siempre que pueda.Me crucé un poco mas adelante con el Sº Cláux. Es el padre de Lía. Pasaba en coche, cuando me pitó, y yo le devolví el saludo con la mano. Seguramente llegaba de trabajar. Es un buen hombre, y padre. Recordaré siempre la imagen de Lía llorando en el colegio cuando eramos niños. Unos niños le habían tirado un cubo de agua por encima y le llamaran fea un buen rato. Un rato después de ser avisados en casa, llegó el Señor Cláux a buscarla para llevarla a casa, traía el oso de peluche mas grande que jamás recuerdo haber visto a día de hoy. Recuerdo la cara de Lía volviendo a sonreír.. Y sonrío yo también. Recordando esa anécdota terminé llegando a la entrada del parque de mi pueblo y decidí entrar un rato.

Gente paseando por aquí, otros corriendo, parejas tiradas en el césped disfrutando del día... jo que envidia, ojalá pueda algún día estar en ese lugar. Un poco mas adelante estaban las máquinas expendedoras, estaba sediento así que me acerqué, me cogí una Coca-Cola (Mi vicio), y me senté un rato bajo uno de los arboles del parque. Me quedé un buen rato mirando arriba, como la brisa movía lentamente las hojas de aquel árbol, y de vez en cuando entre ellas se miraba un hilo de cielo. Bajé después la mirada, bebí y miré alrededor.. no se pero creo que en ese momento esperaba mirar a alguien. Segundos después paso corriendo por delante mía un pequeñajo, que gracioso estaba! Iba disfrazado de superhéroe con capa y todo...Que feliz se le veía!, allá fue con los demás niños al cajón de arena con los columpios, tobogán y demás cosas. Yo me levante de allí y me puse a caminar para salir ya del parque.
Llegué al puente de madera de las afueras del pueblo casi, cuando mas o menos llegando al otro lado, se me dio por mirar un rato el agua del río. Fue entonces cuando te vi por primera vez ... tenías los brazos extendidos y los movías como si fueran alas.

Una chica de pelo castaño o rojizo según se mire bajo el sol, que mojándose los descalzos pies en la orilla del río, parecía estar volando. Algo me hizo pararme un rato, deseaba seguir mirándote... Estabas allí tu sola, parecías un pájaro libre. Sentía que debía hablarte, pero no quería molestarte así que me quede en aquel puente mirándote como un bobo el resto de la tarde.

Fue poco antes de que se pusiera el sol cuando te diste cuenta de que te miraba como un tonto en aquel puente, fue cuando giraste la cara hacía mi y me sonreíste. Recuerdo haber sentido un dolor inmenso en el corazón cuando te vi sonreír. Terminé bajando a presentarme.

Recuerdo cada milímetro de tu rostro, lo reconozco... me estaba enamorando de ti

Piel pálida, ojos claros y un lunar en la cara. Sé que querías aparentar una chica fría y dura, pero te notaba tan frágil... como si pidieras ayuda a gritos. Te pregunté si me podía sentar un rato a tu lado, me apetecía conocerte tanto... Me dijiste que sí y nos sentamos, mirabas en agua como fluía, mientras yo me fijaba en tu mirada tan apagada, quería que sonrieras. No sé, fue cuando entonces te pregunté si te gustaría volar, y tu entonces cambiaste esa mirada triste y comenzaste a sonreír, parecías feliz de verdad. Empezaste a contarme como tu en otra vida habías sido un pájaro, y que volabas cada día por todo el cielo, libre y feliz.

Todo lo que me contabas era sinónimo a volar, y lo que me importaba era que seguías sonriendo, así que te escuche encantado. No podías parar de decir "mi sueño es volar", o "algún día volaré de nuevo", y siempre sonreías. Entonces cuando no pude aguantar mas y armado de valor te lo pregunte:




¿Cogerías mi mano y volarías conmigo?


Este texto tiene ya su tiempo, fue sacado teniendo como musa  a mi compañera, espero que os guste por ella. Quiero que sonría.

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